jueves, 10 de septiembre de 2015

Trabajar unidos, sin prejuicios.!


Todos en pequeñas o grandes medidas, deseamos vivir en una sociedad más unida, leal, armónica y con equidad. Donde podamos convivir con cada uno de nosotros, dejando de lado el prejuicio y juzgamiento previo del otro; donde el respeto y las normas de convivencias se puedan aplicar y ejercerla libremente.
Es estos tiempos, en una sociedad crispada,
corrupta, y cansada de repetidos actos de violencia de todo tipo (actitudes ofensivas, verbales, morales, de genero, etc); donde individuos o pequeños grupos desean generar un caos social; usando artimañas de bajo nivel, donde la difamación, el desprestigio es una moneda corriente de tal o cuales individuos.
Es hora de plantearnos un cambio cultural y moral que demanda la sociedad. Por que cambio es el nombre del futuro. Primero, vivimos en tiempos donde tenemos el derecho y la obligación de poder votar-elegir libre y democráticamente. Por lo tanto, tenemos la obligación de reclamar que cada uno ejerza las obligaciones que le fueron encomendadas en un acto soberano-popular-democrático, donde solo es mediante "la urna".
Segundo, no es rencor ni odio el que me guía o nos guía; sino la justicia. la lucha contra la corrupción y la impunidad de todos aquellos (grandes monopolios, burgueses o gobiernos) que desean imponer su voluntad a un pueblo, a una masa de trabajadores. Viviendo en tiempos democráticos y sobre todo en una sociedad libre de expresión.
Por consiguiente, con dignidad y responsabilidad; proponemos a que trabajamos en conjuntos, con consenso de todos. En la búsqueda de una sociedad unida, leal, armónica y con equidad... Dejando tranquilos o más bien acompañando a las personas que deseamos una sociedad de tal característica. Planteando así; este gran desafío.

Esteban Crespo Almara. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

Carta de despedida.!!!

No eres mejor ni peor que nadie, simplemente
 eres tú, con tus cosas buenas y tus cosas malas,
con tus defectos y con tus virtudes. Siento de
 verdad no poder ser tú amigo, pero es superior a
 mí, ha sido demasiado lo que he vivido contigo
 para vernos como simple amigos, de verdad que lo siento pero te prometo que intentaré saludarte
 si nos vemos, de verdad que intentaré no apartar
 la mirada, pero quiero que sepas que si lo hago
 es porque se me parte el alma cuando te veo.
 ¿Sabes? Sé que no soy una mala persona, pero
 posiblemente sí merezca tantos troncos en el camino por ser tan tonto como para no ver mi
 propia estupidez.
 No quise llegar hasta aquí... o tal vez sí, pero no
 de manera consciente. Sólo pude ver, que si sigo
 con esto, es continuar con una mentira. Con una
 fantasía que sólo existió en el aire, en "mi aire". Siempre quise darte de mi lo mejor, lo más
 profundo y lo más sincero. Si en alguna
 oportunidad mis palabras fueron fuertes te pido
 disculpas. Sé que me toco a mi asumir la
 responsabilidad de dejar las cosas así y hoy en
 día tomar decisiones fuertes, pero no me importa por que de no haberlo hecho así, y de haber
 continuado las cosas como eran, al final de todo
 no hubiéramos hecho demasiado daño y es lo
 menos que quiero. Hay infinidades de recuerdos, detalles y muchísimas cosas más que me unen a ti y que nunca olvidare, cosas que nunca nadie
entenderá, por que fueron construidas por nosotros dos. Solo tú y yo sabemos entenderlas, no quisiera que quedara en mi un mal recuerdo, un trago amargo, que cuesta mucho tragar, más bien voy a guardar lo bonito, voy a guardar a mi R..., que siempre lo será, por que para mi nunca existirá otra persona como tú, ese lugar te lo ganaste tú, y será tuyo para siempre, todo lo que te di de mi en este tiempo te lo entregue desde lo más adentro de mi ser y si te lo di es por que es tuyo y siempre lo será, cada detalle, cada caricia, cada palabra y el más mínimo de los gestos. Besos mi cielo, te deseo lo mejor de esta vida, lastima que todo se termino así…
Adiós R...
                                                               
                                                                  Esteban 

P/D. Te pido mil disculpa que me allá dirigido a ti,
con esta simple carta… Es que no tengo el valor
suficiente de poderte lo decir esto en persona,
como tendría que haber sido…. Discúlpame!!!...
No quiero que me respondas nada, ni ningún
 detalle de nada, ni de esta carta…Te pido que me entiendas y me comprendas.

La Esquizofrenia: qué es?, posibles causas, diagnóstico, síntomas, subtipos, pronóstico, mitos y tratamientos.

La esquizofrenia es un trastorno mental que se
encuentra dentro del grupo de los llamados trastornos psicóticos. Las personas afectadas de esquizofrenia pueden presentar una grave
distorsión en el pensamiento, la percepción y las emociones, manifiestan pérdida de contacto con la realidad y experimentan alucinaciones
(fenómeno en el que las personas escuchan y/o
sienten cosas que los otros no escuchan ni
sienten), ideas delirantes que pueden ser extravagantes, con alteración de la percepción, afecto anormal sin relación con la situación y autismo entendido como aislamiento.

 El deterioro de la función mental en estas personas ha alcanzado un grado tal que
interfiere marcadamente con su capacidad para afrontar algunas de las demandas
ordinarias de la vida o mantener un adecuado contacto con la realidad. El psicótico no vive en
este mundo (disociación entre la realidad y su
mundo), ya que existe una negación de la
realidad de forma inconsciente. No es
consciente de su enfermedad.  

La actividad cognitiva del esquizofrénico no es normal, hay incoherencias, desconexiones y
existe una gran repercusión en el lenguaje, pues no piensa ni razona de forma normal. 

No sé conoce qué provoca la esquizofrenia, pero 
las investigaciones indican que tiene que ver con
 una combinación de factores genéticos y 
ambientales que crean un estado de vulnerabilidad en la persona y una predisposición a desarrollar el trastorno si se dan circunstancias facilitadoras para ello. El comienzo de la enfermedad puede ser agudo, es decir, puede comenzar de un momento para otro con una crisis delirante, un estado maníaco, un cuadro depresivo con contenidos psicóticos o un estado confuso onírico. También puede surgir de manera insidiosa o progresiva. 

La edad de inicio promedio es en los hombres entre los 15 y los 25 años, y en las mujeres entre los 25 y los 35 años. No obstante puede aparecer antes o después, aunque es poco frecuente que surja antes de los 10 años o después de los 50 años. 

La prevalencia de esta enfermedad se sitúa
entre el 0,5% y el 4% dependiendo de la zona
 del mundo donde estemos. Se ha observado una cierta prevalencia hereditaria, si uno de los padres padece esquizofrenia el hijo tiene un 15% de posibilidades de desarrollar dicho trastorno y si ambos son esquizofrénicos el niño tiene un 42% de probabilidades. Un niño con padres sanos tiene un 0,9% de posibilidades de padecer este trastorno, mientras que un niño con un hermano con este desorden tiene un 10% de probabilidades. Por tanto las causas de la esquizofrenia son tanto bioquímicas como ambientales. 

La esquizofrenia se puede presentar principalmente asociada a los Trastornos Relacionados Sustancias. Del 32 al 41 % de los esquizofrénicos presenta problemas de abuso de alcohol; el 15-25 % problemas con el cannabis; del 5 al 10 % abusa o depende de la cocaína. También se incluye el abuso de nicotina, muy frecuente en estos pacientes. Las
drogas y el alcohol permiten reducir los niveles de ansiedad y la depresión provocados por la
esquizofrenia. 

Diagnósticos: 

No existe un cuadro clínico único, sino que hay múltiples síntomas característicos; síntomas emocionales, cognitivos, de personalidad y de actividad motora. La sintomatología debe estar presentes durante al menos 1 mes y persistir durante al menos 6 meses. 
Síntomas: 

*Alucinaciones: percepciones que no existen que pueden ser auditivas, visuales, táctiles, olfativas o gustativas (las 2 primeras son las más comunes).  
*Ideas delirantes: alteraciones del pensamiento, ideas falsas e irreductibles al razonamiento argumental. 
*Lenguaje desorganizado e incoherente (suelen ser ideas de persecución, de grandeza, religiosos, de celos e hipocondríacos). 
*Comportamiento gravemente desorganizado (agitación, incapacidad de organizarse y de mantener la higiene personal) o catatónico (con una
disminución de la actividad psíquica y motora hasta llegar a una falta total de atención y rigidez). 
*Síntomas negativos: parecen reflejar una disminución o pérdida de las funciones normales. Los síntomas negativos comprenden restricciones. 
*Embotamiento afectivo: no reacción ante estímulos emocionales. 
*Pobreza del habla (alogia). 
*Abulia o apatía: falta de voluntad, incapacidad para persistir o para iniciar una actividad. 
*Anhedonia: incapacidad para disfrutar de los placeres. 

Estos síntomas alteran la capacidad de funcionar en la vida diaria de los pacientes, son personas que se acaban aislando y perdiendo a sus amigos, compañaros(escuela, trabajo). El curso de la enfermedad se caracteriza por fases de agudización y fases de remisión de los síntomas, aunque algunos enfermos presentan un curso estable. A medida que pasa el tiempo, los síntomas se acentúan más. También se produce una despersonalización
donde los fenómenos psíquicos como la percepción, la memoria o los sentimientos aparecen como extraños a uno mismo: "síndrome del espejo”. Otra característica es la desrealización o sensación de extrañeza frente al mundo externo, que por su proximidad y cotidaniedad debería resultar reconocido. El entorno aparece como nebuloso, irreal, extraño e insólito. 

Fisiológicamente se puede observar un aumento del tamaño de los ventrículos cerebrales en los esquizofrénicos. Hay también un exceso de la actividad de los neurotransmisores dopaminérgicos. 

La esquizofrenia afecta a las personas en el área social y laboral. Suelen tener problemas en las relaciones interpersonales, en el trabajo e incluso presentan dificultades en el cuidado de
sí mismos. 

Existen ciertas drogas que pueden inducir a la psicosis en personas con una especial vulnerabilidad a padecer esquizofrenia, por ejemplo: anfetaminas (la más común), cannabis, alucinógenos (LSD), cocaína y alcohol. Para su diagnóstico requiere de una exploración clínica y neurológica completa. 

Subtipos comunes y predominantes


ESQUIZOFRENIA PARANOIDE 
Preocupación por una o más ideas delirantes de grandeza o persecución. Alucinaciones auditivas frecuentes. No hay lenguaje desorganizado, ni
comportamiento catatónico o desorganizado, ni afectividad aplanada o inapropiada. También pueden presentar ansiedad, ira, tendencia a discutir y violencia. 

ESQUIZOFRENIA DESORGANIZADA 
Lenguaje y comportamiento desorganizado. Afectividad aplanada o inapropiada.
Puede presentar ideas delirantes que giran 
alrededor de un tema incoherente. Suele ser de inicio temprano. 

ESQUIZOFRENIA CATATÓNICA 
Marcada alteración psicomotora que puede
 incluir inmovilidad motora o actividad motora excesiva. Negativismo extremo, o mutismo. Peculiaridades del movimiento voluntario con
posturas extrañas, movimientos estereotipados, muecas. Copia lo que dice o hace otra persona. 

ESQUIZOFRENIA SIMPLE 
Es un tipo de esquizofrenia sin alucinaciones ni delirios, pero el enfermo pierde sus
capacidades, no da a basto. 

ESQUIZOFRENIA HEBEFRÉNICA 
Tiene un comienzo temprano (entre 12-13
años), en principio parece retraso mental. Sufre alteración de la conducta. Afectividad aplanada. Delirios. 

ESTADOS RESIDUALES O DE DEFECTO 
Predominan los síntomas, ocurre cuando se cronifican las alteraciones anteriores. 

PRONOSTICO: 

Del 20 al 30% de los pacientes logran llevar una vida relativamente normal. El otro 20-30% experimenta síntomas moderados. Y el 40-60% restante lleva una vida perturbada por el trastorno.

Factores de buen pronóstico: 

-Edad tardía de comienzo. 
-Comienzo agudo de la enfermedad. 
-Existencia de factores precipitantes: drogas. 
-Ausencia de embotamiento afectivo. 
-Factores precipitantes de la enfermedad claramente identificables. Si la persona presentaba buena adaptación social, sexual y laboral antes de la
aparición de la enfermedad. 
-Ambiente social y familiar favorable. 
-Buen cumplimiento del tratamiento. 
-Antecedentes familiares de trastornos de
humor. 
-Confusión y síntomas atípicos. 
-El subtipo de mejor pronóstico es la
Esquizofrenia Paranoide. 

Factores de mal pronóstico: 

-Inicio en edad temprana. 
-Comienzo progresivo o insidioso de la
enfermedad. 
-Prevalencia de los síntomas.
-Aislamiento social o pocos sistemas de apoyo social. 
-Trastorno previo de la personalidad. 
-Embotamiento afectivo. 
-Historia familiar de esquizofrenia.
-Larga evolución antes del primer contacto médico. 
-Abuso de drogas. 
-Presencia de anomalías cerebrales claras
(ventrículos dilatados). 
-Cuando la enfermedad no remite en tres
años y hay múltiples recaídas. 
-La esquizofrenia de tipo Desorganizado es
la de mayor gravedad.


Mitos sobre la equizofrenia:

A continuación les presento algunos de los mitos generalizados –seguidos de hechos reales– en relación con la esquizofrenia. 
1). Las personas con esquizofrenia tienen los mismos síntomas. 
Esto no es así, hay diferentes tipos de esquizofrenia. Incluso las personas diagnosticadas con el mismo subtipo de esquizofrenia a menudo poseen síntomas muy diferentes. Parte de la razón de que la esquizofrenia sea tan misteriosa es porque somos incapaces de ponernos en la piel de una persona con este trastorno. Es simplemente difícil imaginar lo que es tener esquizofrenia. Todo el mundo experimenta la tristeza, la ansiedad y la ira, pero la esquizofrenia parece tan fuera de nuestro ámbito de los sentimientos y la comprensión, que nos es casi imposible hasta su existencia. Los que no padecemos esta enfermedad debemos preguntarnos, por ejemplo, cómo nos sentiríamos si nuestro cerebro comenzara a
jugar malas pasadas, si unas voces invisibles nos gritaran, si hemos perdido la capacidad de sentir emociones, y si hemos perdido la capacidad de razonar lógicamente… 
2). Las personas con esquizofrenia son peligrosas, impredecibles y están fuera de control.
En los brotes agudos esto puede llegar a suceder, pero no es la norma, ya que cuando la enfermedad se trata adecuadamente con medicación e intervención psicológica, las personas con esquizofrenia no son más violentas que la población en general. Por el contrario, “las personas con esquizofrenia con más frecuencia tienden a ser víctimas en vez de autores de la violencia.”
3). La esquizofrenia es un defecto de carácter.
La idea de que la esquizofrenia es un defecto de carácter no es más realista que decir que alguien puede prevenir sus ataques epilépticos si realmente lo desea o que alguien puede ‘decidir’ no tener cáncer haciendo una dieta sana. Lo que a menudo aparece como defectos de carácter son los síntomas de la esquizofrenia, por lo tanto son igualmente
incontrolables. 
4). El deterioro cognitivo es un importante síntoma de la esquizofrenia.
Las personas con este trastorno efectivamente tienen dificultades con la atención, la memoria y el procesamiento cognitivo, por lo que pueden olvidar tomar su medicación, principalmente en la fase aguda de la enfermedad. Estos son síntomas básicos de la esquizofrenia, aunque no tienen nada que ver con su carácter o personalidad, y que remiten al pasar la fase más aguda.
5). Todos los que sufren esquizofrenia tienen graves síntomas psicóticos. 
No todos sufren la enfermedad con un mismo nivel de severidad. Por ejemplo, la mayoría de la gente estará de acuerdo en que las personas no están simplemente deprimidas o felices. Hay gradientes de depresión, que pasa por una suave melancolía de un día, una la depresión clínica profunda e incapacitante. Del mismo modo, los síntomas de la esquizofrenia no son tan distintos. Las alucinaciones auditivas, por ejemplo, pueden aparecer de forma extraordinariamente diferente entre los distintos pacientes.
6). La esquizofrenia se desarrolla rápidamente.
Es muy extraño que esto ocurra. La esquizofrenia tiende a desarrollarse lentamente. Los signos iniciales se muestran a menudo durante la adolescencia. Estos signos suelen aparecer en la escuela, con cierto deterioro social y si es el caso, también laboral, dificultades para gestionar las relaciones y problemas con la organización de la información. Una vez más, los síntomas se encuentran en un continuo. En etapas iniciales de la esquizofrenia, una persona no tiene porqué oír voces. En cambio, sí puede escuchar susurros, que él no los asocia como algo externo. Este período “prodrómico” –antes de la aparición de la esquizofrenia– es el momento perfecto para intervenir y buscar tratamiento. 
7). La esquizofrenia es puramente genética.
Los estudios han demostrado que en los pares de gemelos idénticos (que comparten un genoma idéntico) la prevalencia de desarrollar la enfermedad ambos individuos es del 48%. Debido a que otros factores están involucrados, es posible reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad. Hay varios programas prodrómicos que se centran en ayudar a los adolescentes en riesgo y  a adultos. Junto con la genética, la investigación ha demostrado que el estrés y el entorno familiar pueden desempeñar un papel importante en el aumento de la susceptibilidad de una persona hacia la psicosis. Si bien no podemos cambiar la vulnerabilidad genética, podemos reducir la cantidad de estrés en la vida de alguien, desarrollar habilidades de afrontamiento para mejorar la forma en que respondemos al estrés, y crear un bajo perfil de protección, ambiente familiar tranquilo y sin mucho conflicto y tensión en la esperanza de reducir el riesgo de progresión de la enfermedad.
8). La esquizofrenia es intratable.
Aunque la esquizofrenia no se cura del todo, es una enfermedad crónica eminentemente tratable y manejable, como la diabetes u otras enfermedades. La clave es conseguir el tratamiento adecuado para sus necesidades. 
9). Los enfermos de esquizofrenia necesitan ser
hospitalizados.
La mayoría de las personas con esquizofrenia viven en comunidad con tratamiento ambulatorio. Una vez más, la clave es el tratamiento adecuado y la adhesión a ese tratamiento, especialmente de tomar la medicación según lo prescrito.
10). Las personas con esquizofrenia no pueden
llevar una vida productiva.
Este mito también es falso, muchas personas pueden llevar una vida feliz y productiva. En un estudio a lo largo de 10 años con 130 individuos con esquizofrenia y abuso de sustancias (que aparece en casi el 50 por ciento de los pacientes), muchos habían logrado controlar ambos trastornos, con la reducción de sus episodios de hospitalización y de encontrarse sin hogar, pudiendo vivir por su cuenta y logrando de una mejor calidad de vida. En concreto, el 63% controlaban los síntomas de la esquizofrenia; un 62% remitieron en el abuso de sustancias; el 57% tenían vidas independientes; el 41% eran empleados competentes; el 49 % tenían contactos sociales regulares; y el 58% expresó su satisfacción general con la vida. 
11). Los medicamentos antipsicóticos son peores que la enfermedad en sí. 
La medicación antipsicótica es el pilar del tratamiento de la esquizofrenia. Los medicamentos antipsicóticos reducen efectivamente alucinaciones, delirios, pensamientos confusos y comportamientos extraños. Estos agentes pueden tener efectos secundarios graves, pero esto es raro.  Los fármacos antipsicóticos, como grupo, son unos de los más seguros dentro de los medicamentos de uso común y son el mayor avance en el tratamiento de la esquizofrenia que se ha producido hasta la fecha. 
12). Las personas con esquizofrenia nunca vuelven a recuperar el funcionamiento normal.
A diferencia de la demencia, que empeora con
el tiempo y nunca mejora, la esquizofrenia parece ser un problema que puede ser reversible con el tratamiento adecuado, según muchos doctores. No hay una línea que una vez que se cruza significa que no hay esperanza para una persona con esquizofrenia. La estabilidad es posible.

Tratamiento:

El tratamiento es farmacológico, los medicamentos antipsicóticos utilizados son los neurolépticos (Haloperidol, Largacil, Meleril, etc.) son muy efectivos en el tratamiento de la esquizofrenia pero poseen importantes efectos secundarios como temblores, rigidez, inquietud
interna, sudor e incluso convulsiones. También
produce efectos indeseables no neurológicos
como ictericia (coloración amarillenta de la piel), fiebre alta, anemia aplásica, hipersensibilidad dérmica, hipotensión, incremento de peso y en casos extremos  “síndrome neuroléptico maligno” que puede llevar a la muerte. Los neurolépticos
aparecieron en los años cincuenta, actualmente existen nuevas formas de presentación que
reducen estos efectos secundarios como la
Clizamina o la Risperidona, gracias a este
avance los pacientes no abandonan tan
fácilmente el tratamiento, pues no sufren tantas
molestias. Frecuentemente se interna al paciente para estabilizar la medicación, evitar que se lastime
o que dañe a otros, protegerlo de las ideas
suicidas u homicidas, para proveerle cuidados
básicos, alimento, higiene, reducir el nivel de
estrés y ayudarlo a estructurar sus actividades diarias. 
La duración dependerá de la gravedad del padecimiento y de la disponibilidad de
recursos para el tratamiento ambulatorio.  La psicoterapia grupal o familiar suelen ser muy
beneficiosa. Las intervenciones psicosociales
refuerzan la capacidad de la persona para
enfrentarse al estrés o adaptarse a los efectos de la enfermedad. La psicoterapia grupal es muy útil para el entrenamiento en habilidades sociales.
Permiten la rehabilitación social y laboral del
paciente, que aprende a relacionarse con los
demás y a manejarse en la vida cotidiana
después de contraída la enfermedad. 

Humilde consejo:

"Lo importante es que las personas esquizofrenicas puedan tener un comportamiento y trato adecuado dentro del hogar así como una mejor vida social."


Esteban Crespo Almara.

viernes, 21 de agosto de 2015

Fatiga emocional: qué es? y como afrontarla.


Cuando llevamos en los hombros, cargas de malas 
experiencias aparece la fatiga emocional.
La fatiga emocional hace referencia a un agotamiento mental que va relacionado con los síntomas prolongados de estrés, ansiedad o depresión. Descuido del cuerpo físico (...). Todos podemos sentir este cansancio emocional extremo de vez en cuando, aunque algunas personas tienen tendencia a experimentarlo más a menudo, pues son más sensibles o más empáticas. 

Quien padece fatiga emocional siente que ha agotado todos sus recursos emocionales y no le queda nada más para dar a los demás. La fatiga emocional se presenta en distintas situaciones. Este tipo de fatiga también puede estar unida a problemas afectivos, provenientes de la dificultad para comunicarse o adaptarse al entorno. Además, en el entorno laboral, la fatiga emocional es un síntoma que presenta el Burnout o "Síndrome del quemado". 

¿Cómo se manifiesta la fatiga emocional en
 nuestro cuerpo? 

La fatiga emocional y el estrés no afecta a todo el
mundo de igual manera, ni las mismas situaciones son estresantes para todos. Puede provenir de cualquier situación o pensamiento que nos haga sentir frustrados, enfadados o ansiosos, de manera constante o intermitente. Algunos síntomas pueden ser:
– palpitaciones
– cansancio físico
– abatimiento
– nervios
– apretar las mandíbulas 
– problemas de estómago
– contracturas
– respiración rápida
 – temblores
 - sudoración en exceso
 - (...)
Por tanto, no podemos desligar la fatiga física con la emocional, porque van muy ligadas y ambas se alimentan. Nuestro cuerpo simplemente nos da
señales de que le hemos de prestar más atención.


Maneras de afrontar la fatiga emocional. 




– El primer paso es reconocer esta fatiga en nuestro cuerpo y explorar qué circunstancia o aspecto de nosotros mismos está causando este fatiga en nuestra vida. Algunas veces es fácil reconocer, qué cosas nos producen este estrés y cansancio emocional,  y otras hemos de profundizar un poco más para descubrir qué nos quiere decir. 
– La actividad física nos ayudará a relajarnos. Por ejemplo, realizar algún deporte, para poder liberar la tensión que sentimos a nivel físico. Una vez que sabemos cómo se manifiesta nuestra ansiedad, y nuestro estrés podemos darle salida, facilitar a nuestro cuerpo una vía de escape para que no acumule tanta sobrecarga y fatiga emocional. 
– Aprender a desconectar de aquello que nos preocupa y nos tensa a través de la respiración. Aprender a respirar, meditar durante el día o antes de irte a dormir. La meditación, o el mindfulness nos  ayuda a estar en el presente y reduce mucho los niveles de estrés y fatiga mental y emocional. 
– Un buen descanso y dormir las horas suficientes que nos pide el cuerpo es fundamental para reposar nuestra mente y regular nuestras horas del sueño para así poder estar más tranquilos. 
– Ponernos límites, con nosotros mismos y los
demás. No podemos llegar a todo, así que tenemos que aprender a priorizar, y a ver qué es lo más importante y qué cosas podemos dejar para otro día. También es importante poder aprender a decir “No” con los demás. reconocer nuestros propios límites nos va a permitir delegar, y no sobrecargarnos en exceso. 
– Respetar nuestras necesidades, aprender a comunicarnos de una forma asertiva, primero hemos de estar bien nosotros, para luego poder atender las necesidades de los demás. Buscar espacios para nosotros, cuidarnos, darnos pequeños placeres, como por ejemplo, un baño de vez en cuando, un paseo, realizar una actividad que nos gusta.. .Todo esto nos va a ayudar a estar mejor con nosotros mismos y mejorar nuestro agotamiento emocional. 
– Poder estar plenamente conectados con el
presente, sí estamos en casa, pues disfrutar del momento hogareño, si estamos trabajando, centrarnos
en el trabajo. Si podemos centrarnos en lo que hay, podemos reducir nuestro estrés, porque no estamos anticipando tanto. 
– Por último, abandonar la culpa, de no poder
llegar a todo, y empezar a responsabilizarnos de nuestra vida, ser más suaves y menos exigentes
con nosotros mismos nos ayudará a tener más
energía, porque en vez de invertirla en agobiarnos, la aprovecharemos en cuidarnos.

Humilde consejo:

-“sentir una culpa sana es aquella que nos responsabiliza y hacemos cargo de lo que emos realizado y estamos haciendo, la que nos ayuda a
ver y decidir. No desde el punto de 
martirizandonos o víctimizandonos, sino desde el responsabilizarnos de nuestras actitudes y nuestros actos”-. Así que, no intentes, combatir la fatiga
emocional, sino que alíate con ella, compréndela,
y entonces podrás estar más equilibrado/a 
emocionalmente.

Esteban Crespo Almara.  

lunes, 17 de agosto de 2015

Ciclotimia

La versión leve del Trastorno Bipolar La Ciclotimia (o trastorno ciclotímico) es un trastorno del estado del ánimo parecido al Trastorno Bipolar, y se caracteriza por fases leves de depresión e hipomanía. Los adultos son diagnosticados con esta patología tras persistir los síntomas durante al menos dos años. En niños y adolescentes, se diagnostica si se presentan los síntomas durante un año como mínimo. 

 ¿Qué es la hipomanía? 

La hipomanía es una manía leve. La fase de hipomanía que presenta el ciclotímico se caracteriza por un estado de ánimo elevado, euforia, excitación e hiperactividad. Durante el estado de hipomanía, el sujeto ciclotímico tiene menos necesidad de dormir y descansar, y se muestra lleno de energía. Pese a que los síntomas de la hipomanía son más leves que los de la manía, también son muy destructivos, pues causan conflictos y rupturas en las relaciones amorosas y las amistades, matrimonios, afectan al trabajo, provocan dificultades financieras, etc. 

Causas o etiología de la ciclotimia: 

El trastorno ciclotímico no parece obedecer a una
única causa y afecta por igual a hombres y a
mujeres. Por una parte está el factor hereditario,
hecho comprobado mediante amplios estudios
efectuados en gemelos, tanto dicigóticos como
monocigóticos, y que viene a confirmar el elemento genético como una de las causas involucradas en el desarrollo de esta enfermedad.
Por otra parte también hay que considerar ciertos
aspectos psicológicos y sociales, como pueden
ser algunos acontecimientos vitales, hechos traumáticos o ciertas condiciones de vida.


Características de la Ciclotimia: 

La ciclotimia se caracteriza por una inestabilidad persistente del estado de ánimo. Es decir, que la persona que sufre este trastorno muestra periodos de depresión y euforia leves. De manera general, suele aparecer en la edad adulta pero últimamente se presentan en jóvenes (en algunos casos). Aunque es habitual que durante varios meses, la persona que sufre ciclotimia muestre un estado de ánimo normal. El ciclotímico no se da cuenta de sus oscilaciones de humor, pues son relativamente leves. Además, los periodos eufóricos suelen ser percibidos como agradables y, por tanto, es habitual que no busquen ayuda psicológica. Un 42% de las personas con trastorno ciclotímico pueden acabar padeciendo trastorno bipolar tipo I o tipo II. Frecuentemente, la ciclotimia evoluciona hacia el tipo II y con menos frecuencia, hacia el tipo I. La prevalencia de la ciclotimia se encuentra entre el 1 y 3% de los casos y afecta por igual a hombres y mujeres.

Síntomas de la Ciclotimia:

Los síntomas de la ciclotimia son a menudo opuestos según se encuentre en la fase
hipomaníaca o depresiva.Entre los más habituales están: 
Disminución o aumento de la energía y la vitalidad. 
Euforia.
Irritabilidad. 
Baja autoestima.
Falta de concentración. 
Aislamiento social o aumento de la sociabilidad. 
Mayor deseo sexual o desinterés en toda actividad placentera. 
Actitudes poco realistas respecto de sus capacidades. Juicio pobre. 
Insomnio. 
Derroche con el dinero. 
Abuso de las drogas; sobre todo cocaína y alcohol.
Autonegación de los problemas. 
Pesimismo u optimismo ligado a una autovaloración excesiva. 
Comportamiento provocativo e intrusista. 
Aumento de la locuacidad e ingenio.

Tratamiento de la ciclotimia: 

Para el tratamiento de la ciclotimia se pueden
 utilizar medicamentos antidepresivos, hacer
 psicoterapia o estabilizadores del estado de
 ánimo. Entre estos últimos, los que se utilizan
con más frecuencia son el litio, muy habitual para
 tratar el trastorno bipolar y que también ayuda a los pacientes afectados por el trastorno ciclotímico, o los fármacos anticonvulsivos. Hay que indicar, no obstante, que la respuesta eficaz
 que se observa en los pacientes diagnosticados
 con trastorno bipolar no es tan contundente
 cuando se trata del trastorno ciclotímico. Por lo general, el tratamiento se basa en la combinación
 de psicoterapia, antidepresivos y estabilizadores. Otros aspectos que pueden ser de gran ayuda son
 los grupos de apoyo, que al compartir las experiencias comunes y los recursos y estrategias 
de cada uno, sirven para aliviar y combatir algunos de los síntomas de la ciclotimia. Las expectativas de superar completamente la enfermedad no son muy elevadas; requiere
 bastante tiempo, y no siempre se logra. Un
 porcentaje considerable terminará desarrollando
 trastorno bipolar, mientras que otros tendrán que
 convivir con una enfermedad crónica.

A tener en cuenta:

En caso de conocer a alguna persona con ciclotimia, es necesario hablar abierta y honestamente con ella. A pesar de no poder obligar a un individuo a acudir a terapia, es posible darle apoyo y ayudarle en los momentos difíciles. La terapia psicológica está indicada para estabilizar los hábitos diarios y buscar la máxima regularidad posible en la vida del paciente. Además, el tratamiento farmacológico también suele ser habitual, ya que los estabilizadores de humor y los fármacos para conciliar el sueño (en dosis bajas), se han mostrado útiles para el tratamiento. Por último, las personas que conviven diariamente con el ciclotímico, también pueden beneficiarse de la psicoterapia para llevar mejor la situación, pues la convivencia con un individuo que padece este trastorno puede resultar compleja.

Esteban Crespo Almara.

domingo, 9 de agosto de 2015

Distintas perspectivas


Este dibujo nos recuerdan las distintas perspectivas que todo tiene. Cada ciego desde su perspectiva tiene razón. Tienen su verdad... aunque la realidad es la unión de todas las perspectivas. La realidad es un adjetivo que califica la verdad. No nos olvidemos que hay verdades tangibles y otras son de fe. Pero en cuanto a las de fe todos tienden a especular. Mientras que las tangibles nadie las cuestionan porque son evidentes.

Esteban Crespo Almara. 

Tic, para evitar la: "Energía Emocional Negativa."

Son emociones negativas, todo aquel sentir interior que lo arrastra a uno hacia el lodo, hacia el lado oscuro y atroz de uno mismo(muchas veces actuando en obra o pensamiento desagradable). 
La energía emocional negativa se encuentra prácticamente en todos lados. La encuentras cada vez que hallas a alguien que se queja continuamente de su vida o de la demás, cuando una persona intenta manipularte para que antepongas sus necesidades a las tuyas o cuando alguien descarga sobre ti su ira, dificultades o resentimiento. 
La energía emocional negativa, también es toda aquella que nos quita la alegría, que nos roba el gozo, el regocijo, la fuerza y el empuje y que termina desmotivándonos o haciendo que nos pongamos mal, ya sea porque nos deprimimos, nos ponemos ansiosos o nos enfadamos por todo. Trágicamente, todos los días estamos expuestos a esa energía emocional negativa. Esta nos llega a través de las reacciones emocionales de las personas que nos rodean o incluso mediante los medios de comunicación, por los mensajes que transmiten.De hecho y por lo común, en una sociedad como está, es difícil mantenerse alejados de ese tipo de energía negativa. 
El principal problema es que sino somos conscientes de ella y la absorbemos, terminará produciéndo un efecto acumulativo, que resulta muy dañino para nuestro equilibrio emocional, psíquico y físico. Por eso, es fundamental aprender a lidiar con la energía emocional negativa, de forma que no nos dañe o que su influencia sea lo más mínima posible. 


Hay personas que logran lidiar con esa negatividad y mantener una actitud positiva. ¿Usted será algunas de estas personas? Algunos tic para luchar contra la Energía Emocional Negativa:
1. Crear felicidad dentro de uno mismo. No, basar su felicidad en las personas ni circunstancias externas. De esta forma, se logra que los demás no nos arruinen el estado de ánimo, buscar la alegría, socego y la paz dentro de uno mismo. (La felicidad es momentánea)
2. Tener un pensamiento positivo. No se trata de ser optimistas ingenuos, sino de saber encontrar lo positivo en la adversidad, aprender a
mirar las situaciones de diferente formas positivas. Las personas que piensan de manera más positiva pueden y suelen darle la vuelta a las situaciones negativas, impidiendo que estas las desestabilicen emocionalmente y psíquicamente. 
3. Evitar la impulsividad. Las personas “inmunes” a la energía emocional negativa no reprimen sus emociones ni las esconden, pero son capaces de dominar su impulsividad, permitiendo que predomine la reflexión y la conciencia. De esta forma, no caen en la tela de araña que suelen crear los manipuladores o las personas agresivas. Asi se lograra evalúar concienzudamente el próximo paso, priorizando nuestra estabilidad emocional sobre todas las cosas. 
4. Aceptar el fracaso. La energía emocional negativa no solo proviene de los demás, sino también de nuestro interior. Por eso, es fundamental no alimentar la frustración y aceptar el fracaso o los errores como parte de la vida, como pasos necesarios hacia el crecimiento. Se trata de aceptar los reveses sin derrumbarse, recomponerse y seguir adelante, sin perder el empuje, pensando que cada vez que caigas, estarás más cerca de tú meta. 
5. No, buscar la aprobación. Cuando tú vida gira en torno a la aprobación de los demás, cedes el control de tus emociones y permites que las opiniones de quienes te rodean sean las que dicten tu estado de ánimo. Por supuesto, no podemos desligarnos completamente de las opiniones de los demás, pero debemos impedir que nuestra autoestima y humor dependan de las buenas o malas críticas. Las personas “inmunes” a la energía emocional negativa son aquellas que no buscan la aprobación de los demás pues son conscientes de que una opinión siempre es una visión parcializada, que no les representa en su totalidad. 
6. Pensar que siempre hay una solución. Es cierto que en ocasiones la vida resulta difícil vislumbrar una salida, pero siempre hay que ser conscientes de que, aunque no logren vislumbrar la solución, esta existe y, tarde o temprano, lograrán encontrarla. De esta forma pueden mantenerse positivas incluso en la adversidad, y logran mantener la mente abierta ante las nuevas oportunidades, dispuestos a aprovecharlas cuando se presenten. 
7. Asumir nuestra responsabilidad. Las personas que no se dejan contagiar con la energía emocional negativa son aquellas que no se culpan, sino que asumen su cuota de responsabilidad. De esta forma, tanto si tienen éxito como si fracasan, son conscientes de que sus decisiones, actitudes y comportamientos son los que las han llevado hasta ese punto. Al asumir esta perspectiva, tendremos un mayor control sobre la vida y una mayor sensación de satisfacción que mantiene a raya la negatividad. 
8. Creer en uno mismos. La sociedad o algunas personas se encargará de darte mil razones por las cuales detenerte, tendrás que encontrar mil y una para avanzar. Para combatir la energía emocional negativa, tanto la que proviene de los demás como de tus propias inseguridades y miedos, no hay nada mejor que crear y fomentar la confianza en uno mismo, para lo cual es necesario buscar continuamente razones para creer en tus potencialidades, habilidades y fuerzas. 
9. Relajación. La relajación es fundamental porque nos permite aliviar las tensiones y evitar que estas se acumulen hasta el punto que lleguen a dañarnos. Es fundamental dedicarle un tiempo al descanso y la relajación, que actúan como la corriente de un río, arrastrando a su paso la negatividad. 
10. Crean un entorno positivo. Por muy resistente y emocionalmente estables que seamos, si nos rodeamos de personas negativas, es difícil que no terminen contagiándonos. Por eso, es importante limpiar nuestro entorno y asegurarnos de que pasemos la mayor cantidad de tiempo posible con personas positivas, que nos aportan algo, no con personas que se lamentan continuamente, que son pesimistas y que explotan ante cualquier cosa. Piensa en tus relaciones interpersonales como en un jardín y cultiva solo aquellas que realmente te hacen sentir bien. 

A tener en cuenta:

Algunas personas reaccionarán a la absorción de Energía Emocional Negativa con ataques de pánico, parálisis del sueño, depresión, estrés y ansiedad, atracones de comida y síntomas físicos imposibles de diagnosticar. Si sufres de un síndrome de fatiga crónico, es posible que padezcas de una sobrecarga emocional.

Esteban Crespo Almara.